El universo CAZ
Capítulo IV

Naturaleza y trascendencia

Rosas, montañas, mares, flores y arcoíris: la naturaleza en la obra de CAZ es el lugar donde lo divino se hace visible. La artista encuentra lo sagrado en los elementos más sencillos de la creación.

Catalina Acosta Zamudio sostiene que lo divino está presente en las rosas, en las montañas, en los mares y en los firmamentos. Esta convicción recorre toda su producción: la naturaleza no es un motivo decorativo sino el lugar teológico por excelencia, el espacio donde lo trascendente se manifiesta en lo cotidiano.

Las flores que pueblan sus lienzos, los arcoíris que articulan sus composiciones y los océanos que habitan sus escenarios cósmicos son manifestaciones de una sensibilidad que encuentra lo divino tanto en la inmensidad del universo como en los elementos más sencillos de la creación. La belleza, en su obra, no termina en aquello que los ojos pueden reconocer: se prolonga hacia el misterio de la existencia.

Creo que lo divino está presente en las rosas, en las montañas, en los mares y en los firmamentos.

— Catalina Acosta Zamudio